MARINO ASUME LA PRESIDENCIA DEL PJ CON UN DISCURSO CARGADO DE «EMOCIONES, RECUERDOS Y COMPROMISOS»
Con referencia a la militancia que lo acompañó a lo largo de su trayectoria política y en un un clima de fuerte contenido simbólico, el dirigente repasó momentos clave de la historia partidaria y destacó el compromiso de quienes sostuvieron al espacio en los tiempos más difíciles. Sus palabras combinaron agradecimientos, evocaciones personales y un llamado a fortalecer la participación política como herramienta de transformación colectiva.
Durante su intervención, Ricardo Marino también dejó una definición política que despertó atención entre los presentes. Señaló que, aun cuando no se forme parte del Consejo partidario, «nada impide que alguien siga siendo peronista». En ese sentido, reivindicó su propia trayectoria de más de cincuenta años de militancia y recordó especialmente su paso al frente del sindicato de Empleados de Comercio, desde —según destacó— siempre se mantuvieron las puertas abiertas para quienes necesitaran ayuda, incluso para muchas personas que ni siquiera pertenecían al gremio.
En otro tramo, Marino reafirmó una de las definiciones históricas del movimiento justicialista al señalar que “los trabajadores fueron y seguirán siendo la columna vertebral del peronismo”. En esa línea, recordó su experiencia al frente del gremio, brindando acompañamiento a trabajadores de diversos sectores. “Por nuestro sindicato pasaron docentes, empleadas domésticas y trabajadores de cientos de rubros que encontraron un espacio para ser asistidos, acompañados y capacitados en la defensa de sus derechos laborales”, sostuvo, destacando el rol social que cumplió la organización sindical a lo largo de los años.
“Sin trabajadores no hay peronismo”, afirmó Marino al reforzar el eje central de su mensaje durante la asunción. En esa línea, expresó su disposición a asumir la conducción del partido con el objetivo de recuperar valores que, según sostuvo, nunca debieron perderse dentro del movimiento. La referencia apuntó a la identidad histórica del peronismo, ligada a la defensa del trabajo, la organización de los trabajadores y el compromiso militante con la comunidad.
El intendente de Patagones también hizo hincapié en la necesidad de recuperar y fortalecer los valores que históricamente identificaron al peronismo y se comprometió a llevar esa bandera como estandarte en la conducción partidaria, con el objetivo de consolidar un peronismo unido en el distrito. Durante su mensaje, además, cuestionó con firmeza a quienes dentro del propio espacio político se expresan en contra de otros compañeros. “Esos no son peronistas”, afirmó de forma categórica, al tiempo que señaló que trabajará para evitar que ese tipo de situaciones se profundicen dentro del partido.
Al tiempo, el mandatario de Patagones remarcó que no se puede aceptar que un peronista hable mal de otro peronista. “Eso no es peronismo. Nuestro enemigo no son los compañeros”, expresó durante su discurso, mientras sostuvo que las diferencias internas deben discutirse dentro del propio espacio político. “Cuando las cosas hay que decirlas, se deben decir acá, en la casa peronista, donde nos podemos mirar a los ojos”, afirmó.
También, se refirió al escenario político nacional. En ese sentido, señaló que el verdadero desafío está por delante y apuntó al gobierno del presidente Javier Milei, con quien —según indicó— el peronismo deberá competir en las elecciones de 2027 con el objetivo de recuperar la presidencia de la Nación.
Marino también recordó que esa búsqueda de unidad la ha puesto en práctica con su propia conducta política. Señaló que al momento de conformar la lista partidaria tuvo la vocación de incluir a representantes de todos los sectores del peronismo. Según expresó, ese criterio no solo se refleja en el Partido Justicialista de Patagones, sino también en la gestión municipal que encabeza, donde conviven dirigentes y referentes provenientes de distintos espacios internos. En ese marco, remarcó que su compromiso es cuidar y sostener a cada uno de ellos como parte de una construcción política amplia.
un nuevo desafío carga Ricardo Marino, en un carrera marcada por sacrificio y en esfuerzo permanente, pero s partir de no resignar los valores que asumió como propios y lo representan.
Un político de raza que no baja los brazos y hace docencia con cada gesto, y en cada intervención. En tiempos en los que la política ha quedado degradada, un militante casi «fundamental».
