MARINO VA POR LA PRESIDENCIA DEL PJ EN PATAGONES EN EL MARCO DE LAS ELECCIONES PROVINCIALES

El intendente de la localidad lo expresó en varias oportunidades. “Un objetivo”, quizás un ideal que lo llevó a transitar un extenso camino de militancia y representaciones, incluso con cargos electivos, tanto para el distrito como para el gremio de Comercio.

Ricardo Marino anhela ser el máximo referente de la fuerza partidaria que lo vio nacer en el mundo de la política, primero desde el gremio y luego en la representación popular como concejal y ahora en la función de jefe comunal.

Y ese anhelo podrá materializarse el próximo 15 de marzo, cuando se diriman los cargos partidarios en la Provincia y lo conviertan en el presidente del partido Justicialista del distrito, a través de la lista de consenso que logró conformar.

Quizás, como se suele decir en otros órdenes de la vida, “en el momento justo con la persona justa”. Y no podría ser de otro modo, ya que un espacio político tan significativo para la historia del país y en consecuencia para cada rincón del extenso territorio nacional, requiere de un amante de los consensos, que además, tenga la capacidad de unir a todos los sectores en un momento complejo de la política, donde la reacción lleva más hacia el alejamiento que hacia la participación.

No obstante, desde esa mirada particular expresada por Marino y volcada hacia la búsqueda del encuentro entre las partes, podría suponerse un aire nuevo, quizás renovado, para recuperar en definitiva, la esencia de la política que no es otra cosa que consenso: la capacidad que puedan expresar dos o más personas que, aun con pensamientos distintos, son capaces de idear proyectos comunes.

Una esencia perdida, porque ese ideal; aquel compromiso y todos los sueños, fueron reemplazados por colores de camisetas o personalismos que llevaron hacia la certeza engañosa de que eran más importantes los sectores que el todo y los nombres individuales que el colectivo.

Casi un deterioro -dependiendo de los ojos que lo analicen- que fue carcomiendo los ideales de 1983 y el sueño de hacer grande a la patria gracias a la democracia. Un fracaso sostenido en mentiras absolutistas y cierto maniqueísmo ocupado más en establecer antagonismos que en cubrir la necesidad de encuentros.

Porque democracia podría reducirse a encuentros y consensos. El espacio real o figurativo en el que es posible sentarse con quienes piensan distinto, porque existen responsabilidades -para algunos ideales o vocación-, que llevan a la búsqueda de momentos superadores, dada la demanda de objetivos comunes.

Esa será la tarea de Marino, en un PJ que, igual que todos los partidos políticos, tendrá que adaptarse, hacer autocrítica y encontrar nuevos horizontes y caminos de construcción, poniendo sobre la mesa lo más importante que tienen las sociedades: la política. Finalmente, la oportunid para el encuentro.

En un mundo que gira mucho más rápido que lo determinado por la órbita habitual y luego de acontecimientos que operan o han operado como articulación de la humanidad (por caso la pandemia), el recorrido tendrá que ser necesariamente a partir del consenso, un objetivo que a la vez debe exceder las fronteras partidarias.

Por eso, se podría decir -a priori- que inteligentemente, el partido Justicialista de Patagones supo lograr una lista consensuada, cuya demanda se centrará en la experiencia, por un lado por merecimiento y por el otro porque Ricardo Marino parece reunir las condiciones del estilo político requerido, no solo para su sector partidario sino para toda la sociedad. Y de tal modo, lo ha manifestado el electorado de Patagones.

A diferencia delo manifestado por otros dirigentes, en sentido contrario a su gestión o criticándola, por ejemplo dando cuenta o intentado comparar lo realizado en otros momentos con la tarea de Marino, el actual intendente ha logrado el consenso social necesario y obligatorio para gobernar en estos días, sin mencionar que lleva en apenas dos años en el gobierno con casi 60 obras -entre ejecutadas y en proceso-, algo que desde hacía muchos años no sucedía en Patagones. De hecho, se podría decir que si el electorado hubiera elegido lo realizado anteriormente, no sería Marino el intendente actual.

En consecuencia, Ricardo Marino se pondrá una nueva mochila en su carrera política, a partir del próximo 15 de marzo. Porque no solo tendrá que conducir al Municipio, sino que estará entre sus obligaciones, compartir y quizás a modo de docencia, esa particularidad que lo caracteriza, para lograr reconvertir a la política. Una responsabilidad que lo excederá de su partido y lo posicionará en un escenario de privilegio, pensando en la conducción provincial, pero lo cargará a la vez con un compromiso que requerirá, justamente, de ese consenso para que su gestión sea colectiva y de beneficio para el distrito.

La lista que acompaña a Ricardo Marino está compuesta por: Carlos Alberto Gorosito (vicepresidente); Graciela Inés Velazque (secretaria general); Paula Lemi (secretaria administrativa y de actas); Luciano Sepúlveda (secretario de formación); Silvana Dupré (secretaria de Desarrollo Humano); Santiago Dalmau (secretario de relaciones); Silvia Pruccoli (secretaria de finanzas); Silvana Fazzolari (secretaria de cultura y comunicación); Sandra Macedo (secretaria de la mujer); Juan Velazque (secretario de asuntos gremiales); Felipe Etcheverry (secretario de juventud); Rosmary Mercolini (secretaria de derechos humanos); Ricardo Curetti (secretario Técnico) y Gabriela Romero (secretaria de discapacidad).

Por su parte, serán congresales, Carlos Alberto Gorosito, Paula Lemi, Mariano Mayorga y Nancy Minor. Mientras que ocuparán los cargos de vocales: Roberto Duarte, Vanesa Moya Fabián Contreras.Eva Cifuente, Néstor Firmapaz, Mariela Vila Robles, Nicolás García y Noelia Celiz.